Es bueno recordar que lo que no usamos se arruina, y que podemos decidir darle un destino útil a lo que tenemos. Lo que para nosotros es innecesario, para otros puede ser de mucha estima, y bendición. No desperdiciemos la oportunidad que tenemos a diario de dar, no de lo que no nos gusta, no queremos, o no apreciamos; demos lo mejor, así como lo hizo Dios, para que cuando recibamos no digamos, se me dio muy poco.
Recuerda que en la medida en la que des, asi tambien recibiras.
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Galatas 6:7